La humanidad se ha convertido en el peor depredador, a pesar de que tenemos un físico muy débil, hemos sabido usar nuestra capacidad mental para apoderarnos de este planeta como la especie más fuerte, pero nuestros inventos, nuestras tecnologías nos han vuelto bestias, bestias que no piensan nada más que en sí mismas; tanto que ni siquiera nuestra propia especie nos interesa, asesinamos por placer, compramos y producimos irracionalmente, ya no tenemos un control de nuestros actos. Un animal salvaje mata por hambre porque es necesario, pero los humanos, hemos creado nuevas especies, a la vez que hemos acabado con otras; las nuevas especies que hemos creado son casi como nosotros, las hemos echo a nuestra medida, gatos que matan por placer, al igual que perros, lo hacen porque no pueden controlar sus instintos, su instinto es cazar por alimento, solo que las nuevas especies no saben controlarse, ¿será acaso que les hemos transmitido nuestras malas costumbres?, ¿por qué un león o un lobo matan solo por alimento?.
Así es nuestra codicia, nuestra falta de conciencia y nuestros malos hábitos nos han hecho como somos, estas nuevas especies no tienen un guía, mientras que un lobezno aprende a matar solo por necesidad gracias a que su manada le enseña a cuidar a su presa, a no matar todo lo que vea porque de lo contrario no van a haber más recursos alimenticios para el futuro; los perros y los gatos no tienen estos mentores, los mentores somos nosotros; quienes los acostumbramos a cazar por diversión, a matar y no comer lo que matan sino lo que les proveemos. Y aunque no deseamos que maten, no lo podemos evitar “son instintos que no logran controlar, son animales que no tienen la culpa de no tener buenos maestros”.