15 abr 2009

Los sueños perfectos

Todas las noches y madrugadas, mientras tengo mis ojos cerrados, y babeo la almohada sin darme cuentan; sueño, sueño con un mundo mejor, con un mundo mas justo, mas libre, bello, tranquilo, tolerante, entre todas las cosas que un joven puede querer para su mundo (para su planeta). Sueño con aquello que no logro visualizar cuando me despierto, que no logro visualizar porque: aquellos gobiernos, personas, industrias;(esta sociedad); me impide verlo, porque me han creado una neblina espesa y oscura, que me asfixia cada y no me deja respirar. Y tengo miedo, cuando siembro un árbol temo por si el podrá llegar a alcanzar su madures sin ser maltratado, temo porque cuando rescato a un animalito temo por su salud, porque no se si alguien lo va a maltratar y hasta temo por llegar a ser yo el que destruya mis propios sueños, no quiero convertirme en un ser desalmado que no logre analizar sobre el gran daño que le hacemos a este planeta, temo porque soy una parte mas de esta plaga llamada: humanidad, porque no se si los genes que me impulsan a dañar( destruir), tengan mas fuerza que aquellos que me impulsan a crear(amar).

No quiero ser igual que mis hermanos, quiero ser diferente, porque yo no me enorgullezco de mi historia, ni de nuestras tecnologías, porque eh aprendido que mi especie no crea por el bien de los demás, solo por el bien de si mismo, somos tan egoístas, tan desalmados, no tenemos ninguna razón para denominarnos humanos.

Por eso lucho contra mí mismo, contra mis deseos que dañan, porque cuando logre ser puro, se que podre lograr ayudar a los demás a serlo también.

No sigo leyes, no me gusta que los demás me digan que hacer, por eso me denomino libre, y quiero que todos sean libres, pero a pesar de que no tengo leyes tengo solo una sola regla: ser libre no libertino, lo cual significa que soy libre de hacer lo que quiera siempre y cuando no dañe a los demás. Yo no juzgo, no me gusta pensar que tengo la razón, solo no me gusta que me impongan las ideas de los demás, analizo antes de pensar en cambiar, veo lo bueno y lo malo, me ago un esquema donde solo existen dos espacios, en uno cuento los puntos buenos y en el otro los malos, por eso soy neutral y no juzgo, pero si lo malo es tanto que tacha lo bueno, prefiero no seguir.

A pesar de que estos sueños son hermosos, a veces estos se convierten en pesadillas, cuando la realidad logra entrar en mi mente, cuando mientras soy libre las cadenas de la sociedad me apresan.

Estoy cansado de este mundo y de su forma de vida, que ni si quiera cuando duermo me deja ser feliz.

0 comentarios: